Un
escritor portugués contemporáneo de Machado, Fernando
Pessoa, nos ayuda a leer a Machado con el análisis
que hace de su propia experiencia.
En
su obra, El libro del desasosiego, escribe:
(fragmento
150)
"Se
ha ido hoy, /dicen que/ definitivamente, a su tierra natal el
llamado mozo de la oficina, ese mismo hombre que he estado acostumbrado
a considerar como parte de esta casa humana y, por lo tanto,
como parte de mí y del mundo que es mío. (
)
Cada cosa que ha sido nuestra, aunque sólo por los accidentes
de la convivencia o de la visión, porque fue cosa nuestra
se vuelve nosotros. El que se ha ido hoy, pues, a una tierra
gallega que ignoro, no ha sido, para mí, el mozo de la
oficina: ha sido una parte vital, por visual y humana, de la
sustancia de mi vida. Hoy he sido disminuido. Ya no soy el mismo
del todo. El mozo de la oficina se ha ido
Todo lo que sucede donde vivimos es en nosotros donde sucede.
Todo lo que cesa en lo que vemos es en nosotros donde cesa.
Todo lo que ha sido, si lo vivimos cuando era, es de nosotros
de donde ha sido quitado al partir. El mozo de la oficina se
ha ido."
Del
mismo modo, Machado une el paisaje soriano a su vida, y, como
poeta que es, nos lo devuelve cargado de otra significación.
Recorrer
las tierras sorianas no es lo mismo antes y después de
leer a Machado