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Claves
para comprender y disfrutar una comedia clásica
El
perro del hortelano
Lope
de Vega
autor
del siglo XVII |
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| CLAVES
EXTERNAS |
SOCIEDAD
Y VALORES VIGENTES
En el teatro clásico se refleja la estructura de la
sociedad de la época, así como sus valores morales.
Son los de una sociedad ESTAMENTAL, es decir, en la que todos
los individuos no son iguales ante la ley: el nacimiento distingue
a los individuos. Los nobles lo son por nacer nobles y con ello
reciben una serie de privilegios legales. Este orden social
no es nunca discutido en el teatro, aunque a veces se plantean
situaciones que lo ponen en duda.
En esta sociedad rige un código de conducta basado en
el honor.
El honor (otras veces llamado "honra") es el sentimiento
de respeto hacia uno mismo que obliga a todos los seres a un
comportamiento adecuado para con ellos mismos, y que obliga
también a exigir ese respeto a los demás.
Un hombre con honor puede desafiar a muerte a cualquier otro
hombre que le "afrente", es decir, que le ofenda poniendo
en duda su comportamiento honroso. Y si fuera desafiado a muerte
por un igual su honor le obligará a aceptar el reto.
La manifestación externa del honor de un individuo se
llama "decoro"
El honor no es patrimonio de los nobles: todos los individuos
que sepan defenderlo tienen honra.
Por honor, un padre de familia puede matar a una hija que no
respete el "decoro" al que su condición le
obliga.
Para una dama noble sería "indecoroso" casarse
con un criado aunque sus cualidades fueran excepcionales.
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CÓMO
ERAN LOS TEATROS Y LAS REPRESENTACIONES
Los
teatros estables en la época se llamaban "corrales
de comedias". Eran espacios cuadrados con un estrado simple
elevado al fondo. El recinto estaba abierto al cielo y en el
centro se situaban los mosqueteros, es decir, los hombres, que
permanecían de pie. Las mujeres se situaban en la zona
de atrás, en lo que se llamaba la cazuela. Alrededor
de este espacio, se elevaban los aposentos, habitaciones desde
las que se podía ver la comedia más cómodamente
y gozar de más intimidad. La representación empezaba
hacia las dos de la tarde, después de comer - se comía
a las 12- Había que aprovechar la luz natural. Duraba
varias horas. Los tres actos o jornadas de la comedia no se
representaban seguidos. En los dos descansos se representaban
obras breves, entremeses, por lo general de tema cómico.
A veces se acababa con un baile, otro género cómico
breve en el que los actores bailaban,
Los espectadores de la época no necesitaban la lujosa
ambientación de la cual nosotros vamos a disfrutar en
la película, para interesarse por la intriga y seguirla
apasionadamente. (y a veces, patear, o silbar). No gozaban tampoco
de muchos recursos escenográficos: no había luz
eléctrica ni amplificadores de sonido. Unos cuantos telones
de fondo que irían cambiándose según el
lugar representado eran suficiente para enmarcar la palabra.
Lo demás lo hacía la imaginación.
Hoy existe un corral de comedias de esta época bien
conservado: está en Almagro (Ciudad Real)
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| UN
PUBLICO MÁS AGUDO DE OÍDO QUE EL DEL SIGLO XX.
El
público que llena los teatros en el siglo XVII está
familiarizado con el VERSO. Distingue los diferentes metros
y sabe que hay relación entre el metro (o estrofa) usada
y el contenido de lo que se expresa.
Pero no sólo está familiarizado con el verso;
también le gustan los "concetos" ( "conceptos"
) e incluso las alusiones cultas. es decir alusiones a autores
o personajes de la Antigüedad clásica o de otro
tiempo histórico..
Oír juegos de palabras y razonamientos intrincados e
ingeniosos, es decir "conceptos" es en parte el reto
que el teatro le ofrece: desentrañar un dicho artificioso
le producirá a veces la satisfacción de que "sólo
él lo ha entendido". Es un reto intelectual.
Nuestra cultura hoy es más audiovisual que verbal: hemos
perdido la facilidad para escuchar de que disfrutaba el público
de la época.
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UN
ESQUEMA DE PERSONAJES REPETIDO
Las
comedias solían repetir un esquema fijo de personajes
(con algunas variaciones). Los fundamentales son el rey,
el poderoso, el caballero, el galán, la dama, los criados,
de la dama y del galán (Estos suelen vivir una acción
paralela a la de los amos. El criado del galán suele
ser el "gracioso" o "figura del donaire")
-donaire: gracia, chiste; es el que dice las gracias- , y el
villano (campesino que defiende su honra)
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| CLAVES
INTERNAS PARA ESTA OBRA |
| ANTES
DE VER LA PELÍCULA |
Un
dicho: Parecerse al perro del hortelano, que ni come
ni deja comer. Se aplica a aquellos que no aprovechándose
de las cosas impiden al propio tiempo que otros se aprovechen
de ellas.
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Nápoles.
La intriga se ambienta en Nápoles, ciudad del sur
de Italia. Para los españoles de la época el territorio
nacional no terminaba en los límites de la Península
Ibérica, como para nosotros; se sentían integrados
en un gran imperio, cuya gloria iría decayendo a lo largo
del siglo XVII. Nápoles pertenecía a este imperio.
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| VOCABULARIO
QUE VAS A OÍR:
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Términos que tienen que ver con las cualidades o actitudes
de las personas. (Se citan los sustantivos). Escribe el significado
de cada término así como el adjetivo correspondiente:
honor
flema.
lealtad
comedimiento
discreción
ingenio
gentileza
gallardía
vanidad
altivez
desdén
decoro
-
Términos referidos a las relaciones amorosas:
celos
cuita /cuitado
requiebro
enojo
-
Algunos términos del vestido:
chapin(es):
ir rebozado:
ferreruelo:
(guardainfante): (no aparece en la obra
pero interesa)
- Otras expresiones:
holgarse
alguien de algo:
preciarse uno de su talle:
infamar /agraviar el honor de alguien:
pedir albricias:
"estar bueno":
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| El
perro del hortelano
TEXTOS ESCOGIDOS |
TEODORO:
( Fin del primer acto)
¿Puedo
creer que aquesto es verdad? Puedo,
si miro que es mujer Diana hermosa.
Pidió mi mano, y la color de rosa,
al dársela, robó del rostro el miedo.
Tembló; yo lo sentí; dudoso quedo.
¿Qué haré? Seguir mi suerte venturosa;
si bien por ser la empresa tan dudosa,
niego al temor lo que al valor concedo.
Mas dejar a Marcela es caso injusto;
que las mujeres no es razón que esperen
de nuestra obligación tanto disgusto.
Pero si ellas nos dejan cuando quieren
por cualquiera interés o nuevo gusto,
mueran también como los hombres mueren.
(casi
final del acto segundo)
TEODORO:
Un
hora he estado leyendo
tu papel*, y bien mirado,
señora, tu pensamiento,
hallo que mi cobardía
procede de tu respeto,
pero que ya soy culpado
en tenerle, como necio,
a tus muchas diligencias,
y así, a decir me resuelvo
que te quiero, y que es disculpa
que con respeto te quiero.
Temblando estoy, no te espantes.
DIANA:
Teodoro, yo te lo creo.
¿Por qué no me has de querer,
Si soy tu señora y tengo,
tu voluntad obligada
pues te estimo y favorezco
más que a los otros crïados?
TEODORO:
Ese lenguaje no entiendo.
DIANA:
No hay más que entender, Teodoro,
ni pasar el pensamiento
un átomo desta raya.
Enfrena cualquier deseo;
que de una mujer, Teodoro,
tan principal, y más, siendo
tus méritos tan humildes,
basta un favor muy pequeño
para que toda la vida
vivas honrado y contento.
TEODORO:
Cierto que vuseñoría
(perdóneme si me atrevo)
tiene en el jüicio a veces,
que no en el entendimiento,
mil lúcidos intervalos.
- ¿Para
qué puede ser bueno
haberme dado esperanzas
que en tal estado me han puesto,
pues del peso de mis dichas
caí, como sabe, enfermo
casi un mes en una cama
luego que tratamos de esto,
si cuando ve que me enfrío
se abrasa de vivo fuego,
y cuando ve que me abraso,
se hiela de puro hielo?
Dejárame con Marcela.
Mas viénele bien el cuento
del Perro del Hortelano.
No quiere, abrasada en celos,
que me case con Marcela;
y en viendo que no la quiero,
vuelve a quitarme el juïcio,
y a despertarme si duermo;
pues coma o deje comer,
porque yo no me sustento
de esperanzas tan cansadas;
que si no, desde aquí vuelvo
a querer donde me quieren.
DIANA:
Eso no, Teodoro; advierto
que Marcela no ha de ser.
En otro cualquier sujeto
pon los ojos; que en Marcela
no hay remedio.
TEODORO:
¿No hay remedio? (
)
(bofetones)
el papel decía: "Cuando una
mujer principal se ha declarado con un hombre humilde,
eslo mucho el término de volver a hablar con
otra, mas quien no estima su fortuna, quédese
para necio.
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| PARA
DESPUÉS DE VER LA PELÍCULA
¿CÓMO
INTERPRETAR LA OBRA? |
Lee
el siguiente comentario sobre la obra y la época y contesta
a las preguntas que le siguen en hoja aparte:
Era
un periodo de valores antagónicos: los cristianos contra
los clásicos, la vida contemplativa contra la activa,
la santidad contra lo heroico, la austeridad contra la belleza
física y el placer(
) No hay solución para
estos conflictos de valores. Aun en El perro, Lope no elige
claramente entre la vitalidad (el amor) y la sociedad. Algo
parecido ocurre en varios episodios del Quijote, como, por ejemplo
en el de los galeotes. No se decide Cervantes por la libertad
o por la justicia, con exclusión de una u otra.
(Estudio
preliminar de David Kossoff a la edición de la obra en
Clásicos Castalia)
1.
Ponle fecha y nombre al "periodo" del que se habla
en el texto:
2. El Barroco es época de valores en conflicto; época
de contrastes. ¿Recuerdas algún poema leído
donde sea evidente este contraste? ¿Quién era
su autor? ¿Qué tema trataba? ¿Cuáles
son las realidades que contrastan en él?
3. Refiriéndote a la obra, explica por qué dice
el autor de este estudio que "Lope no
elige claramente entre la vitalidad (el amor) y la sociedad".
4. Refiriéndote al capítulo de los galeotes explica
qué quiere decir la siguiente frase:
"no se decide Cervantes por la libertad o la justicia".
5. ¿A qué atribuye entonces el autor del estudio
estas "ambigüedades" (la de Cervantes
y la de Lope)?
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| Observemos
cómo se resuelve el conflicto. Una interpretación
posible. |
En
esta obra el conflicto que se plantea es real: una dama de alta
estirpe se enamora de su secretario, Teodoro, de origen plebeyo,
hecho que le hace rechazar el amor que siente por él.
Tras un comportamiento ambiguo de la dama, que justifica el
título de la obra, el conflicto se resuelve por la acción
de Tristán, criado del secretario, quien encontrará
un "padre" noble para Teodoro. Este, que sí
es noble por sus virtudes, hará saber a la condesa que
todo ha sido una ficción, pero ella decidirá aceptar
la "comedia" de cara a los demás y casarse
con Teodoro.
El conflicto se resuelve mediante un fingimiento que permite
guardar las apariencias sociales. Así, Diana no tendrá
que arriesgar su honor para ser fiel a su impulso amoroso. Sin
embargo, ella es conocedora de la verdad, luego ella sí
rompe personalmente con la norma que su honor le impone. Será
fiel a sí misma, no a su categoría social.
Quizá en esta obra Lope realiza un "experimento"
progresista , aunque sin romper abiertamente con los valores
vigentes de la época. Aunque sea "con red",
se da un salto hacia una sociedad más sincera y auténtica.
El padre fingido de Teodoro salvaguarda el decoro de la duquesa,
pero la conducta de la duquesa es progresista, pues aún
a sabiendas de la verdad, decide casarse con Teodoro: escoge
la nobleza de virtudes frente a la nobleza de nacimiento. Es
probable que Lope nos esté indicando que la nobleza hereditaria
es una "farsa" (
¿y si fueran todos los
nobles tan nacidos de "padres nobles" como Teodoro?
) y que la verdadera nobleza no es la de nacimiento sino la
de las virtudes. Cervantes había escrito: Cada
uno es hijo de sus obras.
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