EXCURSIÓN A LA ZONA DE TAMAJÓN (GUADALAJARA)

Se sale de Madrid por la nacional II y un poco antes de llegar a Guadalajara se coge la carretera de Humanes, que se seguirá en dirección a Tamajón. A 2-3 Km pasado el cruce hacia Puebla de Valles (queda fuera del mapa adjunto), al subir un pequeño puerto, a la derecha de la carretera podremos observar (desde el autocar) una zona de cárcavas en sedimentos terciarios de borde de cuenca.

Estos sedimentos son fáciles de distinguir de otros más próximos a Madrid, ya en el centro de la cuenca, por la presencia de numerosos cantos entre las arcillas, lo que indica una mayor energía en los bordes que en el centro. Las arcillas provienen de la degradación de las pizarras, mientras que los cantos son residuos rodados de las cuarcitas de las sierras próximas.

1ª parada (fuera del mapa adjunto)
Se efectuará la parada pasado el pueblo de Retiendas, junto a la escombrera. Se observará la serie estratigráfica: conglomerados grises (el color gris indica mayor humedad, ya que en Centroeuropa, de clima más seco, es de color rojizo), areniscas, lutitas y limolitas; en estas últimas hay niveles carbonosos con vegetales fósiles (tallos, helechos: Pecopteris, ¿Neuropteris?), que han permitido una datación como Pérmico inferior (Autuniense). Se produce por depósitos, posiblemente en un medio de transición de estuario o de delta, tras la erosión post-hercínica.

Por debajo del Pérmico aparecen cuarcitas y pizarras indiferenciadas y estériles (sin fósiles) del Ordovícico, mientras que por encima de dicha serie se observan abanicos aluviales terciarios de color rojo.

En el camino vecinal que conduce de Retiendas a Tamajón, aproximadamente a 2-3 km. de Retiendas, en unas calizas cercanas a una cantera y a un establo, pueden verse grandes estromatolitos. También existen restos de las minas de oro explotadas por los romanos en los depósitos terciarios.

2ª parada (número 2 del mapa adjunto)
Regresando hacia Tamajón sale un camino a la izquierda que lleva a Sacedoncillo. Aproximadamente al Km de coger dicho camino se observa a la derecha un monte en el que la parte más alta corresponde al Cretácico, lo que es fácilmente observable por las arenas blancas (facies Utrillas) por encima de las areniscas rojas triásicas. Se estudiará este corte que también puede efectuarse al revés, de arriba a abajo, si se comienza desde la carretera que va de Humanes a Tamajón, cerca de este pueblo.

En la zona más baja del monte encontramos el Bunter, representado por arenas de distintos colores: rojizas, amarillentas y blanquecinas, lo que indica cambios en la oxidación del hierro, siendo las más rojas las correspondientes a épocas más áridas, en las que la oxidación era mayor, y las amarillas, más limonitizadas, corresponden a épocas de mayor humedad. Hay que tener cuidado para no confundir las arenas más claras triásicas con las de Utrillas, que son más blancas y que no vuelven a tener por encima arenas rojizas.

Por encima del Bunter no aparece Keuper, ni Jurásico, fenómeno que ocurre en toda la zona; es decir, existe una gran paraconformidad (de unos 150 Ma.), bien por ausencia de depósito o por posterior erosión del conjunto sedimentario.

El Cretácico aparece en forma de gran transgresión marina que fue de E. a O. de la península, ya que cuanto más al oeste, más antiguo es el Utrillas. Aquí es bastante antiguo, del Albiense superior o del Cenomaniense inferior. Siguiendo la transgresión aparecen por encima de la facies Utrillas calcarenitas, calizas de facies no marinas, ya que el grano es muy grueso y visible a simple vista. Por encima hay un banco de calizas con muchos ostreidos: Exogira, Craostrea, que forma un pequeño resalte. Más arriba todavía aparece una zona de calizas con bivalvos y gasterópodos, y en la zona más elevada margas con restos de ammonites, equínidos del género Hemiaster e, incluso, algún diente de pez.
En las arenas de facies Utrillas se puede ver estratificación cruzada por dunas y son frecuentes las incrustaciones de cantos, que indican subida de marea.

3ª parada (número 3 del mapa adjunto)
Se aparca en la ermita de Tamajón; en el camino hacia la misma se observa, a la derecha de la carretera, un karst. Se puede observar algo más abajo de la ermita una dolina, de origen mixto entre disolución y hundimiento pues las paredes no son tan verticales como las torcas de Cuenca (típicas de hundimiento), pero tampoco son completamente en embudo y ,además, hay restos de los desprendimientos. La palabra torca se suele emplear en el Sistema Ibérico para las de hundimiento, mientras que el término dolina, más general, proviene de la región de Istria (Croacia).

Siguiendo hacia abajo se entra en un gran poljé, originado por coalescencia de distintas dolinas. Sus paredes están formadas por las típicas dolomías del Cretácico superior, exactamente iguales que las de la Ciudad Encantada. La zona inferior, más deleznable por ser de caliza más pura, se erosiona con más facilidad, dando las típicas formas de barco. En una zona se ha erosionado totalmente dando lugar a un arco al mantenerse inalterada la parte superior. También existen tres cuevas, de las cuales se puede visitar la última.
Se sube hacia la zona alta del karst para observar los lapiaces o lenares del suelo de las dolomías. Se regresa por arriba hasta la dolina, pudiendo continuar hacia el norte para ver cómo los estratos de dolomías horizontales se van inclinando hacia la vertical. Mirando hacia el monte que hay al norte, algo a la izquierda de Esteparés, se observa un Triásico blanco y rojo en estratos verticales e inmediatamente por encima pizarras y cuarcitas. A partir de ahí otra vez los estratos están horizontales, lo que demuestra la existencia entre ambas zonas de una gran falla regional. Toda la zona está ocupada por un sabinar con algunas encinas.

4ª parada (número 4 del mapa adjunto)
Se aparca en el cruce hacia Almiruete, donde hay una magnífica vista panorámica del pueblo en las faldas del Ocejón, del que no se ve la cumbre. Se baja andando hasta el arroyo que corre paralelo a la carretera de Almiruete y a la derecha de la misma. Allí hay un corte estratigráfico del Mucheskalk, pero en facies lagunar en vez de continental, ya que la zona estuvo ocupada por una laguna que originó un Trías con arcillas, margas y areniscas en estratos horizontales. En éstos se pueden apreciar ripples que indican la dirección única de la corriente en dirección perpendicular a las rizaduras, aunque el sentido es muy difícil de averiguar.

Después se sube por la derecha del Trías lagunar para ver arriba las arenas de Utrillas, y más hacia la derecha y arriba la serie que se observó en la 2ª parada. Por encima de Almiruete se encuentra el Paleozoico al que no afectó la transgresión cretácica.

Ver fotos de la actividad del curso 2005-2006:
Tamajón

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